La clase magistral en la educación médica: de recurso cuestionado a herramienta estratégica post-COVID

  • Cristina Marecos

Resumen

La clase magistral surge en la universidad medieval (siglo XII-XIII), cuando el profesor leía en voz alta un texto y los alumnos copiaban, dado que los libros eran escasos. Su formato unidireccional, del docente hablando y el alumno escuchando, es uno de los métodos más antiguos de enseñanza formal. Durante siglos, esta metodología fue el pilar de la educación médica y se consolidó por tradición, como transmisión vertical del conocimiento experto: un médico con prestigio y experiencia clínica expone, y los estudiantes reciben el contenido “destilado” sin necesariamente participar de forma activa. Sin embargo, el avance de la pedagogía y la psicología del aprendizaje, sumado a la irrupción de la educación basada en competencias, trajo consigo cuestionamientos importantes: la clase magistral tradicional, entendida como exposición unidireccional y prolongada, no siempre favorece la transferencia del conocimiento teórico a la práctica clínica. En las últimas dos décadas, la educación médica universitaria ha promovido e incorporado principios de la educación que viraron desde la clase magistral tradicional hacia metodologías activas como la educación basada en competencias, el aprendizaje activo y la educación centrada en el alumno. Las teorías constructivistas, junto con la expansión de entornos digitales, generaron una tendencia a desaconsejar el uso de las exposiciones magistrales, asociándolas a un aprendizaje pasivo y poco participativo.

Publicado
2025-12-11